Nuestro objetivo es acompañarlos en el descenso de peso, mediante la reeducación en relación con la alimentación, procurando cambios de hábitos, brindando información, herramientas y técnicas para arribar a un peso saludable y mantenerlo en el tiempo.

INTESTINO, NUESTRO SEGUNDO CEREBRO


Sabías que al intestino se lo considera el segundo cerebro ❓


→Luego del cerebro, el intestino es el órgano con más neuronas.
→De nuestro peso corporal entre 1 – 1.5 kg corresponden a las bacterias que tenemos en nuestro intestino, que son sumamente importantes.
→Si se altera la flora intestinal disminuye la producción de las células CD4 (linfocitos). Esto afecta a nuestro sistema de defensas.
→La flora intestinal (microbiota) influye en la formación de vitamina K, la cual interviene en la coagulación.
→El uso excesivo de antibióticos y una mala alimentación son los principales factores que desequilibran a nuestra microbiota.

💡¿Qué debemos hacer para tener nuestra flora intestinal balanceada?
✔Comer frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos.
✔También podemos optar por consumir alimentos fermentados los cuales nos aportan estas baterías benéficas como por ejemplo el Kéfir.
✔Evitar automedicarnos con antibióticos.

*Mira nuestro posteo sobre el KEFIR:
https://www.instagram.com/p/B9U2IfWpk02/?utm_source=ig_web_copy_link

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ALIMENTOS IDEALES PARA REFORZAR NUESTRA DEFENSAS


PARA EL FRÍO: COMIDA NUTRITIVA Y ENERGÉTICA

Durante los meses de otoño e invierno necesitamos fortalecer nuestras defensas y obtener energía para hacerle frente al frío. Las células del sistema inmunológico aumentan su actividad cuando reciben los nutrientes apropiados, que ingresan al organismo a través de la alimentación. Si el cuerpo recibe los nutrientes requeridos está en condiciones de levantar barreras y protegerse más contra las enfermedades, en especial, resfríos, gripe y otras infecciones.

Por eso, en invierno es importante poner más atención en hacer una alimentación saludable y variada, rica en frutas y verduras, con las dosis adecuadas de ejercicio físico y reposo. También es clave hacer por lo menos cuatro comidas diarias, en especial el desayuno, y mantener a raya el estrés, gran debilitador del sistema inmunológico.

Nutrientes para reforzar las defensas

Seis son los grupos de nutrientes que ayudan al cuerpo a controlar las agresiones de bacterias, virus y parásitos: las vitaminas (A, E y C), los minerales (zinc, cobre, hierro, magnesio y selenio), los ácidos grasos (omega 6 y omega 3), las calorías necesarias según la edad, la actividad física y la contextura, y las proteínas de alta calidad, como las que aportan la carne, la leche, la soja, el queso y algunas combinaciones de alimentos, como un cereal con una legumbre.

* Vitamina C. Se halla en altas concentraciones en frutas cítricas, frutilla, kiwi, melón, frutas tropicales (guayaba, mango, papaya), tomate, ají, crucíferas (brócoli, coliflor, repollitos de Bruselas), berro, espinaca, acelga. Conviene ingerir estos vegetales en cantidades generosas para asegurar la cobertura del requerimiento diario y evitar los catarros tan típicos de estas épocas. Para ayudar a la economía se puede elegir los vegetales de estación.

Conviene exprimir las frutas cítricas (naranja, pomelo, mandarina, limón, kinoto, bergamota) inmediatamente antes de tomar el jugo para aprovechar toda la vitamina C, que se va perdiendo al contacto con la luz y el aire.

También es mejor cocinar los vegetales al vapor, con la menor cantidad de agua y durante el menor tiempo posible: esto reduce la pérdida de vitamina C que se produce durante la cocción.

Se recomienda comer por lo menos tres frutas al día, una de ellas, cítrica.

* Vitamina A.
Se encuentra en forma directa en la leche, la manteca, el queso, el huevo, el hígado y los pescados grasos. Otro modo de obtenerla es a través de los betacarotenos, también denominados provitamina A, sustancias que en el organismo pueden convertirse en vitamina A. Fuentes de betacarotenos son las hortalizas de color amarillo, naranja, rojo y verde como zanahoria, zapallo, calabaza, ají, tomate, acelga, espinaca, brócoli y batata, entre otros. También se hallan en las frutas de color amarillo, naranja y rojo como naranja, mandarina, durazno, damasco, sandía, melón, papaya y mango.

* Vitamina E. Es una vitamina que se almacena principalmente en el tejido graso y en el hígado. Mejora el sistema de defensa y protege al organismo de enfermedades infecciosas, neurológicas y cardiovasculares. Se encuentra en aceites de germen de trigo, soja, girasol, maíz y oliva, preferentemente prensados en crudo y sin cocinar, dado que la extracción de los aceites vegetales a altas temperaturas y la cocción de los alimentos destruyen parte del contenido de vitamina E. También se presenta en germen de trigo, semillas y frutas secas, en especial, almendras.

* Acidos grasos esenciales omega 3. Están en los pescados grasos de mar (atún, caballa, trucha, salmón, jurel), nueces, aceite de soja y de canola, y semillas de lino y de chía. Los proveen, además, los alimentos fortificados con omega 3 (leche y huevos). Conviene almacenar el aceite en lugar oscuro para evitar la oxidación de las grasas.

* Acidos grasos esenciales omega 6. Algunas células del sistema de defensas se fabrican a partir de los ácidos grasos omega 6, cuyas fuentes son aceites de girasol y maíz, porotos de soja, germen de trigo, semillas de girasol, frutas secas.

* Zinc. Se halla en huevos, cereales integrales, germen de trigo, levadura de cerveza, mariscos, pescados, carnes rojas y de ave, hígado y frutas secas.

* Selenio. Las mejores fuentes alimentarias son los pescados y mariscos, carnes rojas y de ave, cereales integrales, ajo, germen de trigo y levadura de cerveza.

* Cobre. Micromineral que interviene en el sistema inmunológico. Las fuentes alimentarias de cobre son hígado, riñón, mariscos, legumbres, nueces, semillas, salvado de trigo, cereales integrales, productos con cacao y pasas de uvas.

* Magnesio. Mineral importante para el funcionamiento de los sistemas nervioso y muscular. Participa en la producción y transporte de energía y refuerza el sistema de defensas del cuerpo. Sus fuentes son hortalizas de hoja verde intenso, frutas secas y semillas, cereales integrales, salvado, germen de trigo, legumbres.

* Hierro. El hierro que proveen los alimentos se clasifica en:

• Hémico. Presente principalmente en el hígado, el riñón y las carnes rojas. También se encuentra en frutos de mar, pollo y pescado. Se absorbe en considerable proporción.
• No hémico. Proviene de algunos vegetales como legumbres, hortalizas de hoja color verde intenso, cereales integrales, frutas secas y deshidratadas, y del huevo. Se asimila en menor medida que el hierro hémico. Para facilitar su absorción se debe combinar estos alimentos con otros que contengan vitamina C (frutas cítricas, frutilla, kiwi, brócoli, ají), preferentemente crudos, o con carne. En cambio, su absorción disminuye cuando se consumen alimentos fuente de hierro al mismo tiempo que alimentos ricos en fibra, café, té, y suplementos de calcio.

* Compuestos azufrados. Son un grupo de fitoquímicos presentes en ajo, cebolla, puerro y crucíferas. Contribuyen a mantener saludable la función inmune. Además podrían a ayudar a reforzar la detoxificación de compuestos no deseados para el organismo.

* Probióticos. Son microorganismos vivos (bifidobacterias y lactobacilos) que generan anticuerpos en el intestino y mejoran el estado inmunológico del sistema digestivo, la mucosa de los bronquios y las glándulas mamarias. Los probióticos más comunes se ingieren en productos lácteos fermentados como los yogures.


El Kéfir es el Rey de los Probióticos (el término probiótico: del griego"para la vida"), es una bebida de gasificación natural, que posee una gran cantidad de lactobacilos, además de encimas, minerales, aminoácidos y vitaminas (A,C,D,K) y las del grupo B incluyendo la esencial B12).

Estos nutrientes son además potentes antioxidantes que protegen al organismo del daño que causan los radicales libres, sustancias perjudiciales para la salud generados en el organismo por la acción del paso del tiempo, el estrés, la obesidad y otras enfermedades, la contaminación ambiental, el cigarrillo, los aditivos y los microbios, entre otros factores. Son partículas que aumentan el riesgo de envejecimiento celular, enfermedades cardiovasculares y desarrollo de cáncer.

Estos nutrientes son además potentes antioxidantes que protegen al organismo del daño que causan los radicales libres, sustancias perjudiciales para la salud generados en el organismo por la acción del paso del tiempo, el estrés, la obesidad y otras enfermedades, la contaminación ambiental, el cigarrillo, los aditivos y los microbios, entre otros factores. Son partículas que aumentan el riesgo de envejecimiento celular, enfermedades cardiovasculares y desarrollo de cáncer.

Es necesario incluir a diario alimentos de los seis grupos:

* Frutas y verduras: todas las variedades y de todos los colores.
* Cereales: maíz, trigo, avena, cebada, centeno.
* Legumbres: soja, lentejas, garbanzos, porotos, habas, arvejas.
* Lácteos: leche, yogur, quesos.
* Carnes (de vaca, cerdo, pavo, pollo, pescado) y huevo.
* Grasas vegetales: aceites vegetales, frutas secas (nueces, avellanas, almendras, maníes), palta.

Hay dos grupos de alimentos con los que hay que tener cuidado y controlar su consumo:

* Azúcares y dulces: golosinas, chocolates, dulces, azúcar de mesa.
* Grasas animales: manteca y aderezos que las contengan.

Algunas recomendaciones:

* Realice seis comidas diarias, o cuatro por lo menos. No saltee el desayuno ni las colaciones y recuerde que se pueden intercambiar según su gusto o a la practicidad.


* Incorpore 2,5 a 3 litros de líquidos diarios: agua con o sin gas, jugos y gaseosas light e infusiones.


* Puede comenzar el almuerzo o la cena con un plato de caldo o de sopa de verduras con una cucharadita de salvado de trigo o avena, germen de trigo o levadura de cerveza.


* Acompañe el plato principal con una ensalada fresca. En invierno también se puede...


* Consuma una porción de pescado al menos dos veces por semana.


* Aumente el consumo de frutas frescas y secas (estas últimas, con moderación).






¿PENSAMIENTOS NEGATIVOS RECURRENTES?


😵 La autoconversación es un diálogo interno permanente. Puedo elegir entre el modo rumiante o el positivo. La decisión es mía.

Cuando estoy en modo rumiante, llevo en la cabeza un pensamiento negativo recurrente que es como una bola que cada vez se hace más grande, se nutre con nuevas ideas, se pasa de un lado a otro y cuando finalmente creo que voy a expulsarla… ¡la trago otra vez! 😶

La rumiación paraliza, daña mi autoestima y tiende a limitar mis capacidades y acciones. Mientras estoy rumiando asuntos del pasado o elucubraciones sobre el futuro, el presente – lo único real- pasa veloz, delante de mis narices.

🙇🙆Para salir, tengo que crear un modo positivo de autoconversación que, a diferencia de la rumiación, me sirva para:
▶Evaluar las ventajas y desventajas de una determinada situación y elegir la
opción más conveniente.
▶Transformar mis creencias irracionales en racionales.
▶Tener una “charla mental” que me ayude a realizar mis metas y mantener una autoestima sana.

👉Cómo dejar de rumiar:
📍 Escuchar con cuidado todo lo que me digo, ya sea en voz alta o en silencio.
📍Anotar cada una de mis afirmaciones negativas. Identificar mi modo rumiante e interrumpir la cadena.
📍Animarme a dudar o refutar lo que pienso, recurriendo a:
-la lógica (“¿Es lógico lo que me estoy diciendo?”, “¿Cuál es la evidencia que respalda este pensamiento?”)
-el análisis (“¿Cuál es la probabilidad de que esto alguna vez ocurra?”, “¿Estoy exagerando?”)
-la funcionalidad (“¿Lo que pienso es útil para encarar situaciones o resolverlas?”, “¿En qué me ayuda este pensamiento?”, “¿Cuál es el PLAN B?”)

📍 Trabajar consciente y activamente para reemplazar cada rumiación por una afirmación positiva.
Para eso: hacer una lista de mis virtudes, escribir frases estimulantes y ponerlas a la vista, tener en cuenta el “SOLO POR HOY”, celebrar cada logro, incluso los pequeños.

Dietas Restrictivas: ¿Aliadas o enemigas?


Existen infinitas alternativas "mágicas", entre las cuales se plantea "bajar 5 kilos en 7 días".

A pesar de que es conocido el “efecto yo-yo” o rebote, muchos se repiten “a mí no me va a pasar” y se sumergen en dietas muy restrictivas (600-800 calorías por día) que en realidad pueden ser efectivas, pero sólo a corto plazo. 
 
 Con el tiempo resultan una hipoteca: predisponen a un mayor aumento de peso posterior al descenso en comparación con el adelgazamiento que se hubiera logrado con una dieta hipocalórica convencional (1200 a 1500 calorías). 

Las razones son varias. Simplificando los mecanismos hormonales por los que el cuerpo sube y pierde peso a diario, la falta de calorías provoca un desfasaje del cual el organismo, inteligentemente, se defiende. Como requiere una cantidad de energía mínima para su funcionamiento óptimo, cuando esta cantidad no se ingiere con los alimentos el cuerpo registra la situación con un alerta y activa un "estado ahorrador” que:
 
* Reduce el gasto metabólico; gasta menos calorías por cada gramo de alimento ingerido.
 
* Aumenta la sensación de hambre para recordarnos que nos faltan alimentos.
 
* Predispone a una sobrealimentación que indefectiblemente ocurrirá. En más o menos días, es común sucumbir a la necesidad física de comer y se lo hace en exceso debido a la deficiencia calórica arrastrada.

La consecuencia es reengordar. Se hace inevitable porque el cuerpo continúa el sistema de "bajo consumo" y sigue almacenando más y gastando menos a pesar de comer poquísimo. A todo esto hay que sumar la frustración que se siente al no poder controlar el peso, muchas veces acompañada de la sensación de estar atrapado en un círculo vicioso de dieta-adelgazamiento-aumento de peso que puede conducir a un mayor nivel de frustración y estrés.

Las dietas restrictivas no sólo fracasan en el objetivo de adelgazamiento sino que, además, impactan negativamente en el estado de ánimo porque, al no solucionar las dificultades, finalmente conducen al abandono y a un aumento de peso mayor.

¿Cómo salir de ese circuito vicioso de dieta-adelgazamiento-aumento de peso?

La alimentación cotidiana es el resultado de una construcción: "cambiar hábitos",  "re-aprender a comer", nos permitirá gozar de un buen estado de salud, energía, prevenir y tratar enfermedades. 
Para que esto sea posible, la dieta tiene que respetar las “Cuatro leyes de la alimentación sana”.

1. Cantidad. Es fundamental comer lo suficiente en cuanto a calorías y nutrientes, de acuerdo a las características de cada persona. Según la edad, el sexo, la talla, el peso y la actividad que desarrolla, requiere un aporte calórico específico. Si no se respeta esta ley la alimentación es insuficiente o excesiva.

2. Calidad. Es fundamental la variedad de alimentos porque permite el aporte de los distintos nutrientes. Si no se cumple con esta ley se realiza una alimentación carente; si se cumple se realiza una alimentación completa.

3. Armonía. Es fundamental el equilibrio de los aportes para lo cual los componentes de la alimentación deben respetar cierta proporcionalidad:
   -Entre 50 y 60% de hidratos de carbono.
   -Entre 10 y 20% de proteínas.
   -No más del 30% de grasas.
Si no se respeta esta ley la alimentación es disarmónica o desequilibrada.

4. Adecuación. Esta ley es la más importante de todas ya que hace referencia a algo fundamental: la alimentación debe acomodarse a los gustos, hábitos, condiciones culturales y económicas. Debe aplicarse a todas las personas, en cualquier momento biológico, incluso en el transcurso de una enfermedad. Si esta ley no se cumple, la alimentación es inadecuada.

Se puede aprender a comer rico, nutritivo, saludable, en cantidades adecuadas y buena calidad, dándonos gustos de una manera acotada.

La decisión es personal . ¡Vale la pena tomar la decisión para vivir sanos y sosteniendo un peso saludable!

ALIMENTOS PARA MANTENER FUERTES NUESTRAS DEFENSAS





En estos tiempos más que nunca, cobra vital relevancia poder mantener fuerte nuestro sistema inmunológico. Para esto, la forma en la que nos alimentamos es CLAVE.


Es fundamental mantener una dieta variada, equilibrada y saludable.  El aporte de energía debe ser el correcto: ni por encima ni por debajo de lo recomendado:
-El aporte excesivo de energía afecta a la capacidad del sistema inmunológico para combatir infecciones.
-La función inmunológica también se ve alterada en personas que ingieren dietas por debajo de las 1.200 kcal o dietas más ricas en aporte de energía pero desequilibradas. 
-En lo que respecta a las grasas, una dieta baja en grasas también favorece la salud del sistema inmunitario. Pero no sólo es importante la cantidad, sino también la calidad de estas grasas. 


¿Qué alimentos son recomendables?

Probióticos como el KÉFIR: contribuye a aumentar las defensas inmunológicas. Hay estudios que demuestran que quienes lo toman de forma regular presentan un mejor estado del sistema inmunitario, además de una mayor resistencia a intoxicaciones alimentarias.

CÍTRICOS: son los que aportan Vitamina C. La misma aumenta la producción de glóbulos blancos, claves para combatir las infecciones. Algunos ejemplos son: pomelo, naranja, mandarina, limón, lima, kiwi, melón, tomate. Debido a que nuestro cuerpo no la produce ni la almacena, se recomienda ingerir diariamente vitamina C. Una forma de hacerlo es bebiendo un vaso de jugo de limón con agua tibia en ayunas al comienzo del día.


MORRÓN: Los pimientos rojos contienen el doble de vitamina C que los cítricos. También son una fuente abundante de betacaroteno. Asimismo, es un alimento que puede agregarse fácilmente a las preparaciones, dentro de las recetas que cocinamos a diario.
AJO Y CEBOLLA: Ambos tienen un componente antiviral y antibacteriano. Incrementan nuestras defensas, y mejoran nuestra respuesta frente a virus y bacterias. A su vez, favorecen el proceso de circulación.
BRÓCOLI: Se lo considera un "súper alimento". Está cargado de  vitaminas y minerales. Contiene vitaminas A, C y E, antioxidantes y fibra. Es una de las verduras más saludables. La clave es cocinarlo lo menos posible para que conserve sus nutrientes, recomendamos hacerlo al vapor.
JENGIBRE: Esta raíz tiene grandes propiedades. Además de ayudar a nuestro sistema digestivo y circulatorio, el jengibre combate virus y bacterias ya que es rico en nutrientes como el potasio, la niacina, y vitamina C. Así como también contiene propiedades expectorantes, antitusivas y antiinflamatorias, lo que puede colaborar en combatir síntomas de gripes o resfríos.


Es fundamental mantenerte HIDRATADO/A. 

De más está decir que estas recomendaciones no sustituyen las medidas de prevención que debemos seguir estos días:

-Lavate las manos con agua y jabón y llevá alcohol en gel para utilizar en lugares públicos. -Tosé y estornudá en el pliegue del codo. 

-Evitá el contacto físico. 
-Si llegaste de viaje o estuviste en contacto con alguien que lo hizo, sos o convivís con personas que son población de riesgo, quedate en casa por unos días.

Trabajemos la solidaridad y la empatía. Cuidarnos es responsabilidad de todos/as.


*Si querés leer más sobre cómo reforzar tus defensas, hacé click: https://dietaysaludsi.blogspot.com/2013/08/como-reforzar-las-defensas.html




Ordenar nuestra alimentación: ¿COMO EVITAMOS EL PICOTEO?


Algunas ideas...

〰 Hacer las 4 comidas principales del día es fundamental, pero ademas son importantes también las colaciones intermedias. Frutas gran opción!

〰 Si necesitamos empezar a ordenarnos, pensar un menú programado nos puede ayudar. Planificar las comidas del día nos permitirá controlar lo que comemos.

〰 Pensemos en un menú variado y placentero: comer rico nos da satisfacción, e incorporar la mayor variedad de alimentos es saludable para nuestro organismo.

〰 A la hora de cocinar, saborizar las comidas: los sabores fuertes dan más saciedad. Por ejemplo: agregar canela, jengibre, especias.

〰 Mientras comemos: hacer bocados chicos y masticar mucho es hacer consciente el comer. Lentificar este acto ayuda a que el cerebro procese la tarea y transmita saciedad a tiempo.

〰 Buscar satisfacción o plenitud: estar atentos a comer hasta estar satisfechos, y no buscar estar llenos.

〰 Tomar líquido es una de las claves, ayuda a bajar la ansiedad y darnos saciedad. Ademas es necesario estar bien hidratados para mantener un organismo saludable. Agua, te de hierbas, mate cocido.

〰 Incorporar vegetales: aumentan el volumen de la comida con pocas calorías y muchos nutrientes! Crudos y cocidos, de todos los colores.

〰 Proteínas: nos hacen gastar más calorías que las grasas y los hidratos de carbono para ser metabolizadas; favorecen la saciedad. Son ideales también para las colaciones. Por ej: huevo duro, queso port salut light, yogur descremado.

〰 Disminuir los alimentos con grasas: son adictivas y estimulan las ganas de comer. Se potencian con el alcohol.

〰 El alcohol: puede estimular a que tengamos hambre y además, aporta calorías vacías, sin nutrientes.

〰 Ejercicio físico: poner el cuerpo en movimiento aunque sea 30' diarios, ayudara a ordenar nuestro bioritmo.

〰 Descanso: el cansancio hace que comamos de más, y de forma desordenada.

➡Registro de comidas: anotar qué comemos, en qué cantidad, a qué hora, puede ayudarnos a concientizar nuestra alimentación. Esto permite hacer los cambios necesarios, ya sea en cuanto a volúmenes, frecuencias y calidad de nuestros alimentos

TESTIMONIO DE IGNACIO




Les compartimos el testimonio de Ignacio, que viene manteniendo su logro durante todo este año.

Gracias por permitirme acompañarte en este camino de trabajo compartido y logros que trascienden la imagen corporal.

¡Muchas gracias por el video y tus palabras!





→ Para ver más testimonios, podés hacer click en la etiqueta "testimonio"que figura aquí.




Me presento...


Soy María Isabel Garcia, Instructora en Salud, Nutrición y Actividad física.

⧫Hace 26 años me dedico a acompañar los procesos de cambio de aquellas personas que están en la búsqueda de sentirse mejor, llevando una forma de vida más saludable.

⧫Desde un abordaje integral, reconociendo y trabajando los procesos emocionales que nos van sucediendo, brindo herramientas desde lo nutricional para que las personas puedan desarrollar hábitos que les aporten bienestar.

⧫Mi objetivo es acompañarlos/as en el descenso de peso mediante la re-educación alimentaria, procurando cambios de hábitos y costumbres, brindando apoyo y técnicas para arribar a un peso saludable y mantenerlo en el tiempo.

⧫Viendo la alimentación cotidiana como una construcción, re-aprender a comer nos permitirá gozar de un buen estado de salud, disponer de energía, prevenir y tratar enfermedades.

⧫Trabajo con personas de manera individual, y también de forma grupal. En ambos casos el tratamiento es personalizado.

⧫Creyendo en la potencialidad de los procesos de transformación, me dedico a mi tarea con pasión y compromiso.

〰Queda abierta la invitación para todo aquel que quiera permitirse transitar este camino, en este maravilloso espacio de trabajo compartido.
---
“Educación terapéutica es darle el “saber hacer” al otro lo necesario para estar bien”, Organización Mundial de la Salud (OMS).

---

☀Facebook: https://www.facebook.com/DietaySalud.ok/
☀Instagram: https://www.instagram.com/dietaysalud.maria/

 

 

¿CÓMO COMER CONCIENTEMENTE?



Muchas veces, debido a la vida ajetreada que llevamos en estos tiempos que corren, o por costumbre, tendemos a comer muy rápido y sin disfrutar y saborear verdaderamente la comida. Es muy importante que para estar saludables, aprendamos a comer de manera que disfrutemos de los alimentos. Asi podamos registrar qué y cúanto comemos.

Por otro lado, el cerebro tarda 20 minutos en enviar la señal de saciedad al estómago. Pensemos: ¿Cúanto podemos comer en 20 minutos si comemos apurados?

Alentar a dejar de lado los factores de estrés y disfrutar de la comida que estás comiendo, puede ayudar a aprovechar al máximo tus opciones de alimentos, allanando el camino para que realmente aprecies y degustes las cosas.


1. Inhalar y exhalar

Esta es la razón por la que todas las tradiciones de meditación se centran en la respiración: lenta y profunda; incluso la respiración le dice al tronco cerebral que ponga todo el cerebro en un estado de calma. Toma cinco respiraciones profundas de inhalación y exhalación antes de sentarte a la mesa y antes de levantarte de la mesa.


2. Dar gracias

Las partes del cerebro que están asociadas con la gratitud y el reconocimiento no pueden funcionar cuando hay estrés. Pero la buena noticia es que lo contrario también es cierto: Si te centrás en la gratitud, el estrés no puede hacerse cargo de la situación. La gratitud detiene patrones adictivos en el cerebro.


3. Toda la comida es buena

Elimina lo “bueno” y lo “malo” de tu vocabulario de los alimentos. No se puede disfrutar completamente, si estás diciéndote a ti mismo que es malo para ti. No hay tal cosa como un alimento malo o equivocado. Si te deshaces de la lengua crítica alrededor de la comida, se hace menos estresante. Cuando se toman decisiones alimentarias, reemplaza el “debo” o el “no debería” por “elijo”.


4. No repetir situaciones frustrantes

Cuando te encuentres comiendo sin pensar, lo mejor es perdonarse a sí mismo y seguir adelante. Tendemos a recordar lo que hicimos mal, lo que ayuda a producir en nuestra mente mayor estrés. Lo conveniente es aprender de la experiencia, prepararnos mejor para la próxima ocasión, llegar sin hambre a las comidas, para ello hacer frecuencias cortas, tomar mucho líquido, utilizar todas las herramientas que vamos aprendiendo en las reuniones de grupo.







5. Disfrutar de lo que hay en tu plato

Disfrutá lo que elegís comer. Te propongo comer rico, variado, nutritivo y divertido. Comé los cuatro primeros bocados de tu comida lentamente y pon toda la atención en la comida: disfruta los sabores y texturas para que puedas empezar a entender lo que se siente al comer.

Aprendiendo a comer lentamente te asombrarás, verás como no sólo disfrutas y descubris los verdaderos sabores de los alimentos, sino que además comes menos cantidad, ya que te sacias con menos comida, digeris muchisimo mejor y estás en mejor estado para transitar de la mejor manera todo lo que se presente en tu día.

Con energía y buen estado de ánimo. ¿Cúantas veces despúes de comer nos sentimos pesados o agobiados, o por pasar mucho tiempo sin comer nos duele la cabeza y nos cuesta llegar al final del día con energía?

Por otro lado, comiendo de está manera no sólo contribuirás a mantener un peso saludable sino a vivir la vida de otra manera, ya que es una forma de darte tu lugar en la vorágine de lo cotidiano, es priorizarte, es registrarte, es elejir.

Te permitirá bajar los niveles de estrés, ordenar tu día y vivir cada momento desde otro lugar.

Tengamos presente que somos lo que comemos...

Te propongo que te animés a hacer la experiencia de comer de está manera, ¿Qué te parece? Vale la pena intentarlo.



Maria Isabel Garcia









¿CUÁNTOS ALIMENTOS DE COLOR ROJO CONSUMÍS?


¿Sabías que los pigmentos de los alimentos determinan sus propiedades nutricionales?

El color rojo se debe principalmente a un pigmento llamado Licopeno. 

¿Cuál es su beneficio para la salud?

Es antioxidante. Incluso más, casi el doble, que el betacaroteno, presente por ejemplo en las verduras de color amarillo y anaranjado. Además, previene el deterioro y la oxidación celular. Esto quiere decir que protege nuestras células de los distintos factores, como la radiación, la contaminación o el stress, que las dañan y las envejecen. También, cuida la salud cardiovascular y promueve la salud de los ojos, entre otras cosas.

¿Dónde podemos encontrarlo?

En tomates, rabanitos, sandías, cerezas, pomelos rojos, manzanas, morrones rojos, arándanos, etc.

Recorda incluirlos frecuentemente en tu alimentación!


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