Nuestro objetivo es acompañarlos en el descenso de peso, mediante la reeducación en relación con la alimentación, procurando cambios de hábitos, brindando información, herramientas y técnicas para arribar a un peso saludable y mantenerlo en el tiempo.

INTESTINO, NUESTRO SEGUNDO CEREBRO


Sabías que al intestino se lo considera el segundo cerebro ❓


→Luego del cerebro, el intestino es el órgano con más neuronas.
→De nuestro peso corporal entre 1 – 1.5 kg corresponden a las bacterias que tenemos en nuestro intestino, que son sumamente importantes.
→Si se altera la flora intestinal disminuye la producción de las células CD4 (linfocitos). Esto afecta a nuestro sistema de defensas.
→La flora intestinal (microbiota) influye en la formación de vitamina K, la cual interviene en la coagulación.
→El uso excesivo de antibióticos y una mala alimentación son los principales factores que desequilibran a nuestra microbiota.

💡¿Qué debemos hacer para tener nuestra flora intestinal balanceada?
✔Comer frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos.
✔También podemos optar por consumir alimentos fermentados los cuales nos aportan estas baterías benéficas como por ejemplo el Kéfir.
✔Evitar automedicarnos con antibióticos.

*Mira nuestro posteo sobre el KEFIR:
https://www.instagram.com/p/B9U2IfWpk02/?utm_source=ig_web_copy_link

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¿PENSAMIENTOS NEGATIVOS RECURRENTES?


😵 La autoconversación es un diálogo interno permanente. Puedo elegir entre el modo rumiante o el positivo. La decisión es mía.

Cuando estoy en modo rumiante, llevo en la cabeza un pensamiento negativo recurrente que es como una bola que cada vez se hace más grande, se nutre con nuevas ideas, se pasa de un lado a otro y cuando finalmente creo que voy a expulsarla… ¡la trago otra vez! 😶

La rumiación paraliza, daña mi autoestima y tiende a limitar mis capacidades y acciones. Mientras estoy rumiando asuntos del pasado o elucubraciones sobre el futuro, el presente – lo único real- pasa veloz, delante de mis narices.

🙇🙆Para salir, tengo que crear un modo positivo de autoconversación que, a diferencia de la rumiación, me sirva para:
▶Evaluar las ventajas y desventajas de una determinada situación y elegir la
opción más conveniente.
▶Transformar mis creencias irracionales en racionales.
▶Tener una “charla mental” que me ayude a realizar mis metas y mantener una autoestima sana.

👉Cómo dejar de rumiar:
📍 Escuchar con cuidado todo lo que me digo, ya sea en voz alta o en silencio.
📍Anotar cada una de mis afirmaciones negativas. Identificar mi modo rumiante e interrumpir la cadena.
📍Animarme a dudar o refutar lo que pienso, recurriendo a:
-la lógica (“¿Es lógico lo que me estoy diciendo?”, “¿Cuál es la evidencia que respalda este pensamiento?”)
-el análisis (“¿Cuál es la probabilidad de que esto alguna vez ocurra?”, “¿Estoy exagerando?”)
-la funcionalidad (“¿Lo que pienso es útil para encarar situaciones o resolverlas?”, “¿En qué me ayuda este pensamiento?”, “¿Cuál es el PLAN B?”)

📍 Trabajar consciente y activamente para reemplazar cada rumiación por una afirmación positiva.
Para eso: hacer una lista de mis virtudes, escribir frases estimulantes y ponerlas a la vista, tener en cuenta el “SOLO POR HOY”, celebrar cada logro, incluso los pequeños.

Dietas Restrictivas: ¿Aliadas o enemigas?


Existen infinitas alternativas "mágicas", entre las cuales se plantea "bajar 5 kilos en 7 días".

A pesar de que es conocido el “efecto yo-yo” o rebote, muchos se repiten “a mí no me va a pasar” y se sumergen en dietas muy restrictivas (600-800 calorías por día) que en realidad pueden ser efectivas, pero sólo a corto plazo. 
 
 Con el tiempo resultan una hipoteca: predisponen a un mayor aumento de peso posterior al descenso en comparación con el adelgazamiento que se hubiera logrado con una dieta hipocalórica convencional (1200 a 1500 calorías). 

Las razones son varias. Simplificando los mecanismos hormonales por los que el cuerpo sube y pierde peso a diario, la falta de calorías provoca un desfasaje del cual el organismo, inteligentemente, se defiende. Como requiere una cantidad de energía mínima para su funcionamiento óptimo, cuando esta cantidad no se ingiere con los alimentos el cuerpo registra la situación con un alerta y activa un "estado ahorrador” que:
 
* Reduce el gasto metabólico; gasta menos calorías por cada gramo de alimento ingerido.
 
* Aumenta la sensación de hambre para recordarnos que nos faltan alimentos.
 
* Predispone a una sobrealimentación que indefectiblemente ocurrirá. En más o menos días, es común sucumbir a la necesidad física de comer y se lo hace en exceso debido a la deficiencia calórica arrastrada.

La consecuencia es reengordar. Se hace inevitable porque el cuerpo continúa el sistema de "bajo consumo" y sigue almacenando más y gastando menos a pesar de comer poquísimo. A todo esto hay que sumar la frustración que se siente al no poder controlar el peso, muchas veces acompañada de la sensación de estar atrapado en un círculo vicioso de dieta-adelgazamiento-aumento de peso que puede conducir a un mayor nivel de frustración y estrés.

Las dietas restrictivas no sólo fracasan en el objetivo de adelgazamiento sino que, además, impactan negativamente en el estado de ánimo porque, al no solucionar las dificultades, finalmente conducen al abandono y a un aumento de peso mayor.

¿Cómo salir de ese circuito vicioso de dieta-adelgazamiento-aumento de peso?

La alimentación cotidiana es el resultado de una construcción: "cambiar hábitos",  "re-aprender a comer", nos permitirá gozar de un buen estado de salud, energía, prevenir y tratar enfermedades. 
Para que esto sea posible, la dieta tiene que respetar las “Cuatro leyes de la alimentación sana”.

1. Cantidad. Es fundamental comer lo suficiente en cuanto a calorías y nutrientes, de acuerdo a las características de cada persona. Según la edad, el sexo, la talla, el peso y la actividad que desarrolla, requiere un aporte calórico específico. Si no se respeta esta ley la alimentación es insuficiente o excesiva.

2. Calidad. Es fundamental la variedad de alimentos porque permite el aporte de los distintos nutrientes. Si no se cumple con esta ley se realiza una alimentación carente; si se cumple se realiza una alimentación completa.

3. Armonía. Es fundamental el equilibrio de los aportes para lo cual los componentes de la alimentación deben respetar cierta proporcionalidad:
   -Entre 50 y 60% de hidratos de carbono.
   -Entre 10 y 20% de proteínas.
   -No más del 30% de grasas.
Si no se respeta esta ley la alimentación es disarmónica o desequilibrada.

4. Adecuación. Esta ley es la más importante de todas ya que hace referencia a algo fundamental: la alimentación debe acomodarse a los gustos, hábitos, condiciones culturales y económicas. Debe aplicarse a todas las personas, en cualquier momento biológico, incluso en el transcurso de una enfermedad. Si esta ley no se cumple, la alimentación es inadecuada.

Se puede aprender a comer rico, nutritivo, saludable, en cantidades adecuadas y buena calidad, dándonos gustos de una manera acotada.

La decisión es personal . ¡Vale la pena tomar la decisión para vivir sanos y sosteniendo un peso saludable!

ALIMENTOS PARA MANTENER FUERTES NUESTRAS DEFENSAS





En estos tiempos más que nunca, cobra vital relevancia poder mantener fuerte nuestro sistema inmunológico. Para esto, la forma en la que nos alimentamos es CLAVE.


Es fundamental mantener una dieta variada, equilibrada y saludable.  El aporte de energía debe ser el correcto: ni por encima ni por debajo de lo recomendado:
-El aporte excesivo de energía afecta a la capacidad del sistema inmunológico para combatir infecciones.
-La función inmunológica también se ve alterada en personas que ingieren dietas por debajo de las 1.200 kcal o dietas más ricas en aporte de energía pero desequilibradas. 
-En lo que respecta a las grasas, una dieta baja en grasas también favorece la salud del sistema inmunitario. Pero no sólo es importante la cantidad, sino también la calidad de estas grasas. 


¿Qué alimentos son recomendables?

Probióticos como el KÉFIR: contribuye a aumentar las defensas inmunológicas. Hay estudios que demuestran que quienes lo toman de forma regular presentan un mejor estado del sistema inmunitario, además de una mayor resistencia a intoxicaciones alimentarias.

CÍTRICOS: son los que aportan Vitamina C. La misma aumenta la producción de glóbulos blancos, claves para combatir las infecciones. Algunos ejemplos son: pomelo, naranja, mandarina, limón, lima, kiwi, melón, tomate. Debido a que nuestro cuerpo no la produce ni la almacena, se recomienda ingerir diariamente vitamina C. Una forma de hacerlo es bebiendo un vaso de jugo de limón con agua tibia en ayunas al comienzo del día.


MORRÓN: Los pimientos rojos contienen el doble de vitamina C que los cítricos. También son una fuente abundante de betacaroteno. Asimismo, es un alimento que puede agregarse fácilmente a las preparaciones, dentro de las recetas que cocinamos a diario.
AJO Y CEBOLLA: Ambos tienen un componente antiviral y antibacteriano. Incrementan nuestras defensas, y mejoran nuestra respuesta frente a virus y bacterias. A su vez, favorecen el proceso de circulación.
BRÓCOLI: Se lo considera un "súper alimento". Está cargado de  vitaminas y minerales. Contiene vitaminas A, C y E, antioxidantes y fibra. Es una de las verduras más saludables. La clave es cocinarlo lo menos posible para que conserve sus nutrientes, recomendamos hacerlo al vapor.
JENGIBRE: Esta raíz tiene grandes propiedades. Además de ayudar a nuestro sistema digestivo y circulatorio, el jengibre combate virus y bacterias ya que es rico en nutrientes como el potasio, la niacina, y vitamina C. Así como también contiene propiedades expectorantes, antitusivas y antiinflamatorias, lo que puede colaborar en combatir síntomas de gripes o resfríos.


Es fundamental mantenerte HIDRATADO/A. 

De más está decir que estas recomendaciones no sustituyen las medidas de prevención que debemos seguir estos días:

-Lavate las manos con agua y jabón y llevá alcohol en gel para utilizar en lugares públicos. -Tosé y estornudá en el pliegue del codo. 

-Evitá el contacto físico. 
-Si llegaste de viaje o estuviste en contacto con alguien que lo hizo, sos o convivís con personas que son población de riesgo, quedate en casa por unos días.

Trabajemos la solidaridad y la empatía. Cuidarnos es responsabilidad de todos/as.


*Si querés leer más sobre cómo reforzar tus defensas, hacé click: https://dietaysaludsi.blogspot.com/2013/08/como-reforzar-las-defensas.html




Ordenar nuestra alimentación: ¿COMO EVITAMOS EL PICOTEO?


Algunas ideas...

〰 Hacer las 4 comidas principales del día es fundamental, pero ademas son importantes también las colaciones intermedias. Frutas gran opción!

〰 Si necesitamos empezar a ordenarnos, pensar un menú programado nos puede ayudar. Planificar las comidas del día nos permitirá controlar lo que comemos.

〰 Pensemos en un menú variado y placentero: comer rico nos da satisfacción, e incorporar la mayor variedad de alimentos es saludable para nuestro organismo.

〰 A la hora de cocinar, saborizar las comidas: los sabores fuertes dan más saciedad. Por ejemplo: agregar canela, jengibre, especias.

〰 Mientras comemos: hacer bocados chicos y masticar mucho es hacer consciente el comer. Lentificar este acto ayuda a que el cerebro procese la tarea y transmita saciedad a tiempo.

〰 Buscar satisfacción o plenitud: estar atentos a comer hasta estar satisfechos, y no buscar estar llenos.

〰 Tomar líquido es una de las claves, ayuda a bajar la ansiedad y darnos saciedad. Ademas es necesario estar bien hidratados para mantener un organismo saludable. Agua, te de hierbas, mate cocido.

〰 Incorporar vegetales: aumentan el volumen de la comida con pocas calorías y muchos nutrientes! Crudos y cocidos, de todos los colores.

〰 Proteínas: nos hacen gastar más calorías que las grasas y los hidratos de carbono para ser metabolizadas; favorecen la saciedad. Son ideales también para las colaciones. Por ej: huevo duro, queso port salut light, yogur descremado.

〰 Disminuir los alimentos con grasas: son adictivas y estimulan las ganas de comer. Se potencian con el alcohol.

〰 El alcohol: puede estimular a que tengamos hambre y además, aporta calorías vacías, sin nutrientes.

〰 Ejercicio físico: poner el cuerpo en movimiento aunque sea 30' diarios, ayudara a ordenar nuestro bioritmo.

〰 Descanso: el cansancio hace que comamos de más, y de forma desordenada.

➡Registro de comidas: anotar qué comemos, en qué cantidad, a qué hora, puede ayudarnos a concientizar nuestra alimentación. Esto permite hacer los cambios necesarios, ya sea en cuanto a volúmenes, frecuencias y calidad de nuestros alimentos
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